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La ola de cancelaciones en España: Willyrex en el epicentro de la crisis de credibilidad de los influencers
Foto: Dawid Tkocz en Unsplash
La 'caída de los influencers' en España ya es imparable: las cancelaciones hunden el engagement mientras las marcas pagan más que nunca. El youtuber Willyrex, junto a Zazza el italiano, grabó en Lavapiés un vídeo en el que se caracterizaba como alguien sin hogar para protagonizar retos con personas en situación de vulnerabilidad.
Lo que hace dos años parecía un malestar difuso hoy es una tendencia con etiqueta propia. Llevaba tiempo cociéndose a fuego lento: suscripciones masivas, cancelaciones públicas, y boicots que corren más rápido que cualquier campaña.
De Carliyo el Nervio a Willyrex, la ola de cancelaciones ha puesto a los creadores españoles en el punto de mira. La credibilidad del sector cae mientras el gasto publicitario sigue batiendo récords. El detonante más sonado llegó a mediados de agosto de 2026, cuando Carliyo el Nervio descalificó el eclipse total de Sol como 'cortina de humo'. El creador andaluz Carlos García sostuvo que el interés por el eclipse del 12 de agosto era una distracción orquestada por las instituciones, y la comunidad tardó horas en responderle.
Guillermo Díaz, más conocido como Willyrex, vestido con ropa raída y pidiendo un euro a hombres que duermen sobre los bancos de Lavapiés. El madrileño, que vive en Andorra desde hace una década, viajó a la capital para participar en una serie de retos en los que la grabación vende el barrio de Lavapiés como el peor de Madrid. Primero se disfrazó de persona sin hogar con la excusa de que lo habían echado de casa, siendo animado a pedir dinero a personas que viven en la calle.
Zazza, por su parte, capta de lejos a dos hombres que se pasan lo que parece un librillo de papel de fumar y lo narra como si fuera un trapicheo. Entre medios hay planos de personas vulnerables a las que se graba sin reparo, comentarios sobre su olor o su salud mental y billetes repartidos con música emotiva de fondo. La respuesta de internet fue unánime: lucrarse instrumentalizando la pobreza ajena.
Fuentes y créditos
Fuente original: Qué.es